Review: VICTIMIZED y la génesis de “Sonic Violence”

Colombia es una mina inagotable de thrash metal en cualquiera de sus variantes. En estos tiempos convulsos tras una pandemia y conflictos socioculturales, la violencia está a la orden del día. Con ganas de crear más disturbios óticos de lo que ya hay, VICTIMIZED provocan a la sociedad con Sonic Violence, su flamante tercer trabajo de estudio. Pus, sangre, LCR… Todos los líquidos orgánicos están llamados a ser escupidos por las orejas cuando os animéis a escuchar este disco cargado de thrashería latina.

Siguiendo la normativa thrasher establecida desde hace décadas, empezar a lo fuerte y sin piedad es lo que se necesita con Back to Nowhere, un tema instrumental ataviado en un sonido pesado, nivelado y ante todo, muy old school. El gran solo central demuestra la destreza de los colombianos, quienes no dudan en soltar toda su esencia en Rejection. A voces rasgadas y envolventes, la rabia se expande por los ritmos junto a una batería diversa donde cada platillo no escapa a las baquetas. Subiendo los agudos de los riffs y algunas escalas aisladas se crea una atmósfera extrema digna de un show repleto de moshpits. Una estructura similar se denota en Shit Happens, pero bajando el tempo y dando paso a unas figuras musicales más pegadizas y sincopadas. No es un tema bailable, pero para headbangear con ese bajo tan potente y los breaks de ruptura, ¡no decimos que no! Las voces se reparten en los versos en aras de un registro laríngeo más amplio y en los estribillos, los coros son inevitables.

Encerrados en la habitación, The Cage tiene los riffs perfectos para enloquecer al sistema auditivo. Apenas se pueden analizar las melodías de lo rápido que van y sólo alcanzamos a notar las escalas de las zonas terminales de las líricas. A lo bestia y con una actitud muy directa, VICTIMIZED salta entre las notas alternantes para crear una tensión musical que explota en un solo cortante y duro con mucha técnica. De aquí, la mitad del álbum pasa a Back Off y 60 Bucks, donde los ritmos sí que adoptan una estructura old school definitiva mediante diferentes técnicas, sean galopes, síncopes o armonizaciones de acordes. La preferencia del análisis la dejaremos en la primera, pues 60 Bucks, aunque tiene mucha thrashería en la percusión, hay breaks que se quedan vacíos y la voz no consigue rellenar del todo. No obstante, el trabajo de la ejecución en la base musical es digno de admirar, pues el bajo no cesa su actividad ni un sólo momento. Pasando página, Eternal Rest significaría el acto relativo de lo que necesitan nuestras orejas con lo que llevamos escuchado. Por desgracia para ellas, el thrash colombiano sigue su andadura en la velocidad y la técnica grave con unos coros dedicados a unirse en un show. Entre moshpits y rodeos del público, la disminución del tempo resulta ideal para ello.

Aggression Pact trata de emular a sus antecesoras, pero la aparición de riffs alternantes y un sonido algo más groove quita un poco de mérito a la composición típica de VICTIMIZED. La encomiable labor conjunta del bajo y la batería compensan esta caída de la calidad thrasher, que no inclina la banda hacia la mediocridad. Si hablamos de graves, Víctimas del Ego vuelve a variar en el notable trabajo del metal extremo. La inclusión de idioma español es un acierto, aunque le da un aspecto más punkarra al tema a través de ciertas rimas. Respecto a los ritmos, el tempo alto pero varía mucho en el solo, dando una sensación de relativa calma que se reviere de forma fulminante. Para decir adiós de una manera original, el corte homónimo del álbum regresa al sonido old school gracias a la claridad de la percusión, que se nivela magistralmente con la guitarra y el bajo. Entre los riffs llenos de single notes y una pesadez grave de fondo, la voz mete más cólera que los integrantes rematan a la vez. En términos verídicos, la segunda parte de Sonic Violence ha sido algo más diversa, pero tal hecho demuestra que estos chicos son capaces de todo.

Después de un análisis y progresiva sordera, decimos que no se trata de otro álbum más de VICTIMIZED. Esta banda quiere llevar su thrash metal fuera de Sudamérica aunque sea fuerza de hostias y Europa es un destino apropiado. Desde Sailor Metal y The Metal Family, vuestro redactor y crítico Wesker le adjudica una sorda nota de 8,5. Están llamados a liarla en los conciertos y festivales, así que prepararos para formar parte de un violento moshpit.

TrackList

1 – Back to Nowhere

2 – Rejection

3 – Shit Happens

4 – The Cage

5 – Back Off

6 – 60 Bucks

7 – Eternal Rest

8 – Aggression Pact

9 – Víctimas del Ego

10 – Sonic Violence