Review: SARCATOR y el fuego interior de “Sarcator”

Todo ser vivo tiene una llama interior. Lo llaman vida, voluntad, razón… Para una minoría, el término es simple y realista, metal. ¿Es el metal lo que nos mueve a vivir? ¿En la muerte no habrá más metal? No sabría que decir y nunca me atrevería a responder, pues cualquier palabra que dijera, sería una mentira imperdonable. Sin embargo, hay gente que sí se atreve a dar su opinión. Hace un par de años, un varonil cuarteto de sur de Suecia expelió varios EP con la finalidad de expresar el ardiente valor que moraba en cada uno de ellos. En términos científicos, se supone que el todo es la unión de las partes, lo cual también se aplica a SARCATOR. Juntamos todas sus interpretaciones y nos resulta un disco homónimo que da mucho juego en la actualidad con una pequeña inclusión del estilo black metal.

Abyssal Angel da comienzo a un álbum donde se nota, desde el principio, que esta banda no se anda con rodeos. Llegando a los tonos típicos del black metal, la voz da el arraigo necesario para asustarte en cualquiera de sus entradas. Desde el punto de vista thrasher, la melodía es bastante buena. Riffs simples de tonalidad única o en base de graves, batería seguida de un bajo crudo en su tímida presencia… Quizás los breaks serían la única pega. ¡No, ni mucho menos! Al revés, ayudan a la melodía a que se expanda en su totalidad. Habiéndola mencionada antes, los bombos introducen a Manic Rapture con un riff muy intenso que termina en una combinación principal de galopes, escalas pequeñas terminales y los power chords que se pierden en los imprevistos breaks. No hay que ser muy erudito para ver que la influencia blacker se deja caer en las rupturas rítmicas que dan entrada a más diversificación. Deicidal está dispuesta a romper oídos y cabezas allí donde esté. Las guitarras, de lo que llevamos analizado, se entiende que son las protagonistas indiscutibles. Justo este tema es la representación más evidente de que Sarcator tiene black metal recorriendo las venas del álbum. No se consideraría un tema como tal, y aunque nos resistamos a admitirlo, los riffs después de los versos son la prueba más thrasher de su auténtico lugar en la escena musical. En temática más oscura y sin tanta ambientación blacker como su antecesora, Midnight Witchery hace aparecer a las brujas del thrash, como el bajo y la caja desbocada de la batería. Si después de esta genialidad musical las baquetas siguen intactas, yo me suicido.

Guitarras, batería, voz… ¿Cuándo saldrá el bajo? ¡Callad la boca y afinad la atención! ¿Recordáis algún inicio tan brutal en graves como el perteneciente a The Hour of Torment? ¡Pues aquí está la prueba más fehaciente! Aunque el protagonismo dura poco, hay que reconocer que las cuatro cuerdas vibran con más ganas que el resto instrumental. Da igual que haya velocidad o tecnicidad, todo lo encontramos en el que, a priori, es el mejor tema todo el álbum. A pesar de su buena interpretación y thrashería, Circle of Impurity no llega a ser la sombra en belleza de su anterior compañera. La intro acústica pone los pelos de punta, ¡y no es para menos! Lo que viene detrás es para salir corriendo y no mirar atrás. Algunos dirán que no hay comparación entre ambos temas, pero no todo es bestialidad y rapidez. En mitad del meollo y sin tregua alguna, Heretic’s Domain revienta a breaks entre riffs principales. ¡Escoge el que quieras! Todos son igual de buenos y necesarios para dar descanso a la voz entre versos, quien necesitará un poco de cerveza en el final. El aspecto blacker asoma de vez en cuando, pero se eclipsa rápidamente gracias a la batería. Desolate Visions aporta un tempo bastante alto, casi insano. Lo único que no concuerda mucho es el black metal que se deprende con algo más de consistencia, recordando a los primeros trabajos de la década de los 90’ en las regiones escandinavas. Es una buena combinación de thrash y black, pero es innegable que el primero domina al segundo. Más adelante se verá quien es el que manda de una vez por todas.

Evidentemente, si el bajo dio la nota en varias ocasiones, en Demonstrike lo hace de nuevo. Yo lo agradezco y quien escuche el tema, también lo hará. Casi acabando el álbum, este tema se califica como el más pegadizo, y no precisamente por la estructura musical, sino por la voz. Estribillo corto, potente y casi imperceptible. A pesar de los breaks finales, la genialidad acude a las seis cuerdas en un solo breve y cargado de semicorcheas. Finalmente, Purgatory Unleashed y Cryptic Pain otorgan el estilo thrasher definitivo. Aquí no hay black, death u otro género, sólo thrash del siglo pasado. Ni siquiera otras bandas se igualarían a una terminación musical que te dejase con una sonrisa mientras te abres la cabeza contra la pared. Al final de todo, tenemos que dar nuestra enhorabuena al doble bombo, protagonista sombrío del cuarteto y máximo exponencial de los breaks más espectaculares.

Sin duda, SARCATOR tiene mucho fuego oscuro aún en su interior y en los años venideros, veremos a quienes podrán ayudar a sacar la verdad al igual que ellos. El inicio de la banda tiene un homónimo brutal, aunque estoy seguro que pronto Sarcator tendrá un compañero que hará perpetuar el estilo de la banda en el thrash metal actual. Desde Sailor Metal y The Metal Family, vuestro redactor y crítico Wesker le adjudica una flagrante nota de 8,6. Si se sabe combinar el fuego primigenio y la música metal, los resultados serán variados, pero el sentimiento, único en todos.

TrackList

1 – Abyssal Angel

2 – Manic Rapture

3 – Deicidal

4 – Midnight Witchery

5 – The Hour of Torment

6 – Circle of Impurity

7 – Heretic’s Domain

8 – Desolate Visions

9 – Demonstrike

10 – Purgatory Unleashed

11 – Cryptic Pain